El Camino de Santiago recibe a miles de peregrinos cada año, muchos de los cuales llegan a los albergues con heridas, dolores o frío. Partiendo de esta verdad simple pero potente, ABANCA lanzó una campaña que transformó los carteles publicitarios en objetos útiles. Así nacieron los Tres anuncios en las afueras: piezas instaladas en albergues de todo el Camino que ofrecían lo que más se necesita en ese momento: tiritas, mantas térmicas y bolsas de té para entrar en calor.
Desde la creatividad, convertimos un soporte tradicional en un gesto de cuidado tangible. Y desde la estrategia, lo hicimos justo donde más impacto emocional tendría: al final de cada etapa del Camino, cuando el cansancio es más fuerte y la necesidad más real.
Una forma diferente de decir “aquí estamos”, sin hablar de seguros, sino actuando como tales.